Lentitud y mediocridad no van de la mano

Vamos cumpliendo años, es inevitable, y cada vez va siendo más complicado recomendar un videojuego que nos guste mucho a alguno de nuestros amigos. Queremos que le guste tanto como a nosotros pero no queremos chafarle la sorpresa, no queremos desvelarle toda la historia o detalles importantes de esta, y por último, tampoco queremos recomendarle Seguir leyendo